Hidroterapia en casa sin bañeras: A cuidar el agua.

Seguramente conoces la hidroterapia, donde se utiliza el agua con fines terapéuticos, siendo una de las terapias más utilizadas. Dependiendo de la temperatura y forma de aplicarla en el cuerpo, esta puede ser utilizada con diversas finalidades como revitalizar el cuerpo, reducir tensiones musculares, disminuir trastornos metabólicos, cardíacos y del sistema circulatorio, digestivos y es preventiva para muchos otros malestares.

Pero sabemos también que eres una persona que se preocupa por el cuidado del medio ambiente, así que quizá no quieres utilizar tu bañera porque desperdicia mucha agua, sin embargo no la necesitarás.

Creamos esta lista con distintas formas de aplicar hidroterapia desde casa.

Antes de practicarla recuerda:

  • Los tratamientos de hidroterapia no deben aplicarse justo antes o después de las comidas. Es mejor dejar al menos un margen de media hora.
  • Después de emplear agua fría abrígate o haz ejercicio, esto para recuperar el calor de tu cuerpo.
  • No es aconsejable realizarlas mientras estás menstruando.

Baño de vapor.

Cierra bien tu baño, abre el agua cliente y cierra cuando se llene de vapor, no olvides poner un bote donde caiga el agua para utilizarla posteriormente para lavar tu coche o regar las plantas. Deja que el vapor abra tus poros y limpie impurezas, después de 15 a 20 minutos date una ducha con agua fría, esto cerrará y refrescará tus poros.
También puedes colocar agua caliente en un recipiente junto con hojas de eucalipto. Tapar la cabeza con una toalla y permanecer bajo de ella durante unos minutos.

Beneficios: Desintoxica tu piel, limpia impurezas, ayuda a eliminar la congestión nasal y abre los poros de tu piel

 

Compresas.

Pon unas compresas o paños con agua helada en el área que tenga dolor, ardor, irritación o inflamación, durante 10 a 15 minutos.

Beneficios: Produce una vasoconstricción, un aumento moderado de la presión arterial y la estimulación del metabolismo, así como una respiración más acelerada y más profunda. También brinda un efecto relajante acompañado de una calma del dolor.

 

Ducha agua fría y cliente. 

Puedes realizarla todos los días al momento de bañarte. Si estás acostumbrada a ducharte con agua tibia o caliente, termina tu baño con un chorro de agua fría. Al igual a la inversa.

Beneficios: El agua caliente relajará tu cuerpo y el agua fría lo revitalizará y tonificará los músculos.

 

Baño de manos y pies.

Coloca los pies y manos en diferentes recipientes de agua caliente dejando dos minutos y alternando a agua fría.

Beneficios: Ayuda a disminuir calambres, dolores de cabeza e incluso aliviar el insomnio.

 

 

¡Relájate sin preocuparte por nada más!

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